La artesana Carolina Reyes descubrió su gusto por las manualidades luego de, al ir caminando por la calle, encontrarse de casualidad con un cartel sobre un taller de mándalas. Sin saber que eran estos, decidió asistir, buscando una actividad que realizar mientras buscaba trabajo, ya que estaba pasando por un periodo de cesantía. Desde el primer momento se sintió fascinada, lo que la hizo continuar y tomar cuatro talleres completos en diferentes disciplinas.

Así nació La Tiendita de Caro, donde Reyes vende mándalas, llaveros, cestas, cajas pintadas, collares, gorros, cintillos, bufandas, entre otros. En un comienzo, La Tiendita era un emprendimiento que funcionaba paralelamente al trabajo de asistente de gerencia que Carolina mantenía en ese momento. Por esto, en un comienzo el negocio solo funcionaba en los tiempos libres de Reyes, quien acudía a ferias los fines de semana. Actualmente, Carolina se dedica completamente a la confección y comercialización de sus creaciones, luego de haber decidido no seguir trabajando de forma apatronada. Su producto estrella son los zapatos a crochet, los cuales pueden encontrarse en redes sociales.

Este emprendimiento tiene como finalidad ser el ingreso propio de Carolina, logrando de esta forma apoyar en su hogar. Además, esto ha conseguido un desarrollo personal y profesional en ella, quien se ha encontrado realizada en sus manualidades. “Me encantó trabajar con la lana, conocer cosas que puedo hacer y aprender, además de que a la gente le guste los productos que hago. Me encanta ver cómo la gente queda contenta cuando le entrego un producto”, expresa sobre su trabajo.

En un futuro, Reyes espera conseguir financiamiento con el que poder expandir la variedad de sus productos y seguirse capacitando en técnicas innovadoras, las cuales le permitan diferenciarse de la competencia. “Creo que todavía tengo harto campo y posibilidades de que esto siga desarrollándose mejor. Creo que este año se ve bastante bien”, comparte sobre sus expectativas sobre lo que viene.

Carolina fue parte de las capacitaciones Warmi, donde se les enseñó a emprendedoras sobre cómo desarrollar y formalizar sus empresas de forma óptima. “Me encantó conocer mujeres en la misma parada de uno. Creo que es súper importante que existan este tipo de instancias. Estoy muy agradecida de haber sido parte del programa, me ha servido lo que nos enseñaron. Son cosas que una siempre necesita saber. Las coordinadoras son excelentes, y para mí fue un aporte conocer cosas nuevas. Me gustó mucho el grupo de personas, fue una gran experiencia”, señala Reyes sobre su vivencia junto a Gesproa.